Cuando observamos el cielo en noches despejadas podemos observar, sin aviso, y durante unos pocos segundos, el rápido tránsito de una ‘estrella fugaz’, un destello en movimiento veloz. En realidad, este evento se llama meteoro y se produce por el ingreso desde el espacio exterior de pequeños fragmentos de materiales que se incineran al entrar en contacto con la atmósfera, desintegrándose completamente a grandes alturas. La mayoría son apenas del tamaño de una semilla. A otros de mayor tamaño se acostumbra llamarlos bólidos. Más grandes pueden ocasionalmente impactar la superficie terrestre y entonces se denominan meteoritos.

En ciertas épocas del año el fenómeno es más frecuente, precisamente cuando la Tierra cruza por entre las órbitas de algunos cometas. Los cometas, en su periódico tránsito alrededor del Sol, despiden a lo largo de su trayectoria un continuo rastro de material, y cada vez que nuestro planeta pasa a través de estas zonas se produce lo que comúnmente se llama "lluvia de estrellas". La Tierra intercepta la órbita de cada cometa en las mismas fechas del año, y por ello son varias las “lluvias” que se pueden observar de forma periódica. 

Una de las más conocidas lluvias de meteoros son las Perseidas, denominadas así porque el radiante de meteoros pareciera provenir de un punto del firmamento localizado en la constelación Perseo. Se observan del 10 al 15 de agosto de cada año y, normalmente, con excelentes condiciones de visibilidad, se pueden contar en su máximo de actividad entre 50 y 80 meteoros en una hora, siendo uno de los más fascinantes espectáculos. Están asociados a la trayectoria del Cometa Swift-Tuttle, un viajero que tarda 130 años en completar su jornada orbital alrededor del Sol. 

Las lluvias de meteoros nos dan una buena oportunidad para salir a mirar el cielo. Se debe escoger un buen punto de atención, en lo posible evitando la luz artificial y por supuesto con un cielo despejado. Lo ideal es un campo abierto sin interferencia de árboles o edificios, abrigados adecuadamente e instalados en una cómoda silla para pasar las varias horas de observación. En este año 2021, la Luna no afectará con su brillo el evento. El mejor momento de observación de las Perseidas será después de la 1:00 a.m. del jueves 12 y el viernes 13 de agosto. No se necesita ningún instrumento; este es un espectáculo a simple vista. Es necesario dirigir la mirada hacia el oriente, por donde aparece en el horizonte la constelación Perseo y empezar a contar meteoros.