En el marco del Día Internacional de los Museos que se celebra anualmente cada 18 de mayo el Planetario de Bogotá, escenario del Instituto Distrital de las Artes - Idartes quiere destacar el Museo del Espacio, del Planetario de Bogotá, como un lugar de intercambio y conocimiento en el ámbito de las ciencias. 

Por el año 2013 cuando se realiza la remodelación del Planetario, llega a este escenario un complemento, el Museo del Espacio, una nueva área dentro de este complejo astronómico que con el pasar el tiempo ha sido testigo de innumerables encuentros en torno a las ciencias del espacio.  

Pero antes de ser museo, cabe destacar que por este espacio pasaron diferentes dependencias como la Galería Santa Fe y hubo un tiempo en que también se realizaban exposiciones de la Universidad Nacional, entre otras cosas, hasta que se lanzó una licitación para la construcción de este museo especializado en la astronomía dentro del Planetario de Bogotá,  la ganó el Parque Explora. En la actualidad es bien llamado Museo del Espacio.

Milton Carvajal, del equipo misional del Planetario encargado del museo comenta que “cuando se realizó la apertura la gente recibió muy bien este museo, y fue muy bonito enfrentarse a este nuevo reto de divulgar el tema de la astronomía en un espacio como este que no existía Bogotá”. 

Este lugar que invita a la indagación y la exploración sobre temas relacionados con la astronomía y la observación del cielo. Se compone de cinco salas, con experiencias visuales, audiovisuales e interactivas, en donde a través de un recorrido acompañado por mediadores, los visitantes pueden ampliar sus conocimientos sobre diversos temas relacionados con la estructura del universo, el estudio de las ciencias del espacio y resolver sus inquietudes de manera entretenida. 

“El rol del museo frente a la ciudad es brindar un espacio de discusión y dar la posibilidad de que las personas se acerquen al conocimiento, sin temor a preguntar sobre temas de ciencia y que nadie los juzgue por pensar que no saben y por el contrario conversen libremente sobre temas de astronomía, astrofísica, astronáutica. La invitación es a aprovecharlo porque son muy pocos los espacios en Bogotá que tienen esa posibilidad de jugar mientras se adquiere conocimiento”, señala Milton Carvajal enfatizando en la singularidad de este museo. 

Lo que hace especial a este Museo del Espacio frente a otros escenarios similares de Bogotá, es su nivel de especialización, pues sin duda alguna el Planetario se enfoca en las ciencias del espacio, vinculando la vivencia en la experiencia, es decir, incluyendo a los visitantes en la construcción del conocimiento, con la intención de generar una motivación para que continúen investigando sobre temas de ciencia.

Milton asegura que el equipo de este escenario trabaja día tras día en entrelazar esta experiencia astronómica con la inclusión, la multisensorialidad, y el enfoque diferencial, que, aunque  ha sido un trabajo difícil debe seguir haciéndose para que en el Planetario quepan todos.  

Asimismo, este espacio ha sido referente en el ejercicio docente donde se han generado estrategias didácticas de construcción conjunta, funcionales tanto en el aula como en el escenario, y en el que se ha fortalecido el acompañamiento en el antes, durante y después con la comunidad educativa.

Este lugar además de ser epicentro de construcción de conocimiento acoge unas anécdotas valiosas que han marcado tanto a invitados como a colaboradores. “A finales del año pasado tuvimos la visita de la astronauta Jeanette J. Epps, fue una experiencia muy bonita porque no es algo tan común que las mujeres vayan al espacio, la astronauta tenía muy buena disposición a pesar de que no dominaba el español, fue una experiencia muy chévere porque teníamos a los niños de lo clubes realizándole preguntas y viendo su ejemplo”, afirma Milton,  recordando que también en este espacio han recibido visitas presidenciales, y ha sido foco para el lanzamiento de una serie de Netflix, denominada Perdidos en el espacio.  

Museográfica del Espacio

Las cinco salas interactivas del museo abarcan una línea museográfica que invita a los ciudadanos a hacer un recorrido didáctico: las salas 1 y 2 de este espacio están asociadas a lo que el ser humano puede ver, es decir lo que la astronomía ha logrado desarrollar y descubrir usando solamente la luz visible. La sala 3 está más orientada a ver lo invisible, es decir, cómo el ser humano ha logrado entender el universo que lo rodea desde hace aproximadamente dos siglos, a partir de las radiaciones que no se pueden detectar con los ojos, pero que la tecnología ha permitido que sea visible como, por ejemplo, rayos x, ondas de radios, rayos gamma y ultravioleta. 

La sala 4 se enfoca en las ideas de cómo el ser humano ha logrado interpretar el universo, pues aún en la astronomía existen temas que resultan exóticos como los agujeros negros, colecciones de galaxias, choques de asteroides entre otros, reflejando cómo se entiende el universo a partir de las ideas que el ser humano ha logrado construir a través de las generaciones.  Finalmente, la sala 5 se dispone para la proyección de videos que van rotando con el tiempo dependiendo de las temáticas del Planetario y al mismo tiempo se realizan charlas con softwares de astronomía acompañadas de un guía permanente donde se conversa sobre los diferentes objetos celestes que se pueden vislumbrar en el cielo. 

Además de las cinco salas el museo cuenta con dos espacios que recogen una información interesante sobre las cosmogonías indígenas y otro sobre seis científicos y físicos del siglo XX que evocan los avances obtenidos por la física durante esa época.  Este espacio cuenta con alrededor de 35 módulos interactivos que les permiten a las personas hacer su experiencia astronómica más participativa. 

Por Lina Vásquez 

 

 

Tipo de articulo: Crónica