Eran los años 60 cuando las misiones Apolo a la Luna impulsaron en todo el mundo un renovado interés por la astronomía y las ciencias del espacio, fue para ese entonces, exactamente el 22 de diciembre de 1969 cuando se inauguró este equipamiento cultural y de divulgación científica para los bogotanos, una idea materializada por el alcalde de la ciudad en aquella época, Virgilio Barco Vargas.

El Planetario de Bogotá, ese un lugar mágico en la tierra que lleva a los ciudadanos a las estrellas, acaba de cumplir sus 50 años de existencia, dejando una huella en la capital, así como el hombre dejó su huella en la Luna. 

Es un escenario de puertas abiertas en el que las personas pueden comprender las maravillas del universo y empezar a vislumbrar el origen y el lugar que tiene el Planeta Tierra en la inmensidad del cosmos.                           

El Planetario de Bogotá ha marcado dos hitos muy importantes en su historia con la ciudad. La ya mencionada inauguración en el 69 y su remodelación en el 2013, año en el que fue entregado a la ciudad como un escenario totalmente renovado y adecuado para la divulgación de la astronomía y las ciencias del espacio.

Es así, como se evidencia un antes y un después en las formas de interacción que tenía el escenario de cara con la ciudad. “Entre los años 2005 y 2010 el Planetario permanecía solo y al no contar con tantos visitantes el lugar se sentía triste, pero luego de la renovación pasó a ser un lugar más de la carrera séptima donde se encuentra ubicado, a ser un espacio más dinámico y concurrido por toda clase de visitantes. Recuerdo que el primer fin de semana de reapertura en el 2013, la entrada era gratis, y había una fila demasiado larga, tanto así que empezaba desde la puerta del Planetario, subía por todo el contorno de la Plaza de Toros la Santamaría y llegaba a la carrera 5ta”, afirma Miguel Valbuena, Líder temático del Planetario, quien resalta este significativo cambio del escenario, pues anteriormente la oferta tenía su mayor enfoque en los colegios, pero tras permanecer casi tres años cerrado por la reestructuración de su infraestructura, adoptó una nueva línea misional y diversificó su oferta cultural y científica. 

En la actualidad el Planetario está muy bien equipado, lo que lo hace más atractivo. Cuenta con un domo con capacidad para 376 personas, un museo del espacio, auditorio, sala infantil, sala múltiple, astroteca, una terraza con vista sobre el hermoso Parque de la Independencia y una cafetería que brinda un espacio de encuentro.

En la historia contemporánea del escenario, es de destacar las personas que han acompañado este proceso de transformación, entre ellos se encuentra Miguel Valbuena, un joven que afirma que,  gracias a ese enfoque que tenía el Planetario en el 2005 de llevar su oferta a los colegios, hoy en día él hace parte activa del escenario.

“Yo fui de los estudiantes que por el año 2005, hice parte de esos semilleros de astronomía que realizaba el Planetario en los colegios, también estuve como voluntario en ferias de astronomía, expediciones científicas, entre otras y  participaba de los clubes  de ciencia.  Desde esa época me vinculé, y pasado el tiempo para el año de su reapertura el Planetario tuvo en cuenta a las personas que venían en ese proceso para vincularlos directamente y así fue como hice parte, escalando en varias posiciones y enfocando mis estudios en la astronomía”, puntualiza Miguel, mencionando que estos semilleros que llevaba el Planetario a su colegio, significaron un cambio positivo para su vida al darse cuenta de su vocación, por eso, hoy valora el ser parte del escenario por el mérito a su trabajo e interés por esta disciplina. 

Miguel asegura con convicción que este es un escenario diverso. Dice que hay personas que disfrutan de manera permanente del lugar, ya que compran un boleta y permanecen todo el día conociendo el espacio y gozando de toda su oferta multicultural. También lo describe como  un escenario abierto para la comunidad académica  que usa el escenario para charlas y reflexiones; en el que se reciben las posturas de diferentes personas,  pero sin validarlas obligatoriamente y se genera discusión. Es un espacio para todos. 

El Planetario de Bogotá, a través de la implementación de diversos programas se ha convertido en un referente para la ciudad en temas de ciencias y astronomía, y con la labor de su equipo humano se planea seguir brindado a los ciudadanos un espacio en el que además de posibilitar el avistamiento a las estrellas, las personas encuentren un lugar para relacionarse con la cotidianidad; enseñándoles cosas simples y funcionales, a través de las diversas formas que existen para comunicar las ciencias con la intención de mejorar su calidad de vida. 

Entre sus actividades destacadas de acercamiento con la ciudad y en miras de su evolución, este escenario desde el 2018 ha decidido descentralizar su oferta realizando eventos anuales como Planetario al Parque, un festival gratuito para descubrir las estrellas con actividades lúdicas, conciertos y observación del cielo con equipos profesionales, y su estrategia Planetario te visita, con la que llegaron con su infraestructura móvil a las 20 localidades de Bogotá. 

El Planetario de Bogotá es un escenario cultural y de divulgación científica del Instituto Distrital de las Artes - Idartes,  y su misión es acercar, inspirar y fomentar la cultura científica de una manera comprensible y entretenida, mediante experiencias que involucran el arte, la ciencia y la tecnología. 

 

Tipo de articulo: Crónica