El Museo del Espacio es un lugar que invita a la indagación y la exploración sobre temas relacionados con la astronomía y la observación del cielo y próximamente entrará en una etapa de remodelación para seguir fortaleciendo su interacción con los visitantes contemplando el enfoque diferencial. 

En la actualidad el Museo del Espacio ofrece experiencias muy llamativas, pues desde hace 8 años, tiempo de su creación, los visitantes pueden aprender de manera lúdica todo sobre las cosmogonías nativas de cuatro comunidades indígenas de Colombia que cuentan su versión del origen del universo desde lo mitológico, asimismo las personas han podido explorar la cámara térmica que hace un mapeo de la temperatura corporal asociado a la radiación infrarroja que todos los cuerpos emiten, cuenta con un módulo donde se explica el origen de la teoría del Big Bang  a partir de una conversación con diversos científicos de la historia.

El Museo del Espacio de Bogotá, cuenta además, con una reproducción del telescopio de Galileo Galilei, entre otras maravillas que se acompañan con un proceso que les permite a los visitantes vivir una experiencia constructiva inolvidable. Los expertos del Planetario, anfitriones del Museo  realizan procesos de mediación abierta y horizontal con los visitantes, acercándolos  al asombroso mundo del origen del cosmos y, por supuesto, a las incontables sorpresas de la ciencia y su injerencia en la vida de todos.

Los museos de los planetarios se han considerado un complemento perfecto e indispensable desde tiempo atrás, pero, dato curioso, tienen una vigencia aproximada de cinco a ocho años ya que  su función es enlazar los contenidos del escenario con las experiencias mencionadas anteriormente, razón por la cual se hace oportuna su renovación.

Es el caso del Museo del Espacio del Planetario de Bogotá, que  inicia ese camino con el objetivo de fortalecer y dinamizar su oferta y brindar  una vivencia útil y divertida a los visitantes.

“En los últimos 5 años los museos se vienen replanteando la posición que tienen ante la sociedad, en ese sentido es de destacar que las construcciones se vinculan mucho al arraigo, al territorio, al área de influencia para generar sentido de pertenencia, no solamente como el bien inmueble, sino con los contenidos, las colecciones, los dispositivos etc. Es ahí donde se  tiene un trasegar sobre todo lo que estamos viviendo en la actualidad;  los cambios de diversas discusiones políticas y económicas que vienen sucediendo en el mundo”, afirma Catalina Rojas (CR)  artista y museóloga quien ha trabajado en diversas áreas desde la educación y la curaduría. Ella estará a cargo del concepto museográfico de la renovación del Museo del Espacio

Por su parte, Carlos Molina (CM), coordinador del Planetario de Bogotá da a conocer, en el marco de esta entrevista, los detalles sobre este proceso que significa un gran logro para el sector de los museos enfocados en la ciencia en la ciudad. 

¿De dónde surge la idea de realizar la remodelación del Museo del Espacio y desde hace cuanto no se realizaba? 

CM: las exposiciones museográficas tienen un tiempo de validez, que tiene que ver con la visita del público y la interactividad con el mismo; este museo existe en el Planetario, desde que se hizo la renovación en el año 2012, entonces es una exposición que ya tiene más de 8 años circulando. Por esta razón, desde este escenario decidimos pensar en su renovación con el fin de fortalecer y actualizar la mirada que tenemos sobre el universo y sobre nuestra interacción con él y por su puesto para dinamizar la oferta del escenario. 

¿Cuál es el aporte que tiene la contratación de un equipo museográfico para este fin?

CM: un equipo de museografía es fundamental. Cuando nosotros proyectamos un museo eso obedece a muchas lógicas, no pensamos solamente en el tema de contenidos, sino en la forma como esto acaba imponiéndose; es la puesta en escena. Por eso es fundamental tener profesionales que sepan de diseño de experiencias, agrupen técnicas de concepción  y que conozcan la esencia de los museos, con el objetivo de poner esta colección en un diálogo acertado con los visitantes. Catalina Rojas es la persona que entra a apoyarnos con este tema, ella desde su experiencia, no solo ha trabajado en la configuración de museos de arte, sino también en museos de ciencias como el de la Universidad Nacional – Sede Medellín en la Facultad de Minas y otras experiencias como la dirección de la Casa Museo Rafael Núñez en Cartagena.  Un trabajo nutrido desde la investigación, colección,  educación y creación de dispositivos museográficos para espacios no convencionales, que sin duda, aportará mucho en esta renovación. 

¿Cómo se traduce la intervención museográfica en experiencias valiosas para el visitante? 

CM: la experiencia museográfica se traduce en la construcción o relación de las personas con las exposiciones, es una interacción pensada y centrada en el visitante, a pesar de que se va a confluir con varios públicos, la idea es que sea muy cercana a los mismos,  donde desate la curiosidad y la conversación con el fin de que los procesos de mediación del museo tengan mucho sentido.

¿Cuáles son las intenciones del nuevo museo orientado a las experiencias diferenciales? Teniendo en cuenta su plus frente a otros lugares similares en Bogotá. 

CM: nosotros hemos pensado en dos conceptos diferentes en el diseño universal y en el enfoque diferencial. El diseño universal hace referencia a que efectivamente las personas se puedan aproximar al museo sin ningún tipo de limitación y en el enfoque diferencial pensamos tanto en mujeres, niños, personas en situación de discapacidad. Por ejemplo una de las actuales deficiencias de nuestro museo son las alturas de las exposiciones, la mayoría de ellas están situadas a más de 1 metro, y si  lo pensamos, muchos de nuestros niños no tienen 1 metro, son muchos más pequeños, entonces muchas de estas interacciones son difíciles con este grupo etario.  Cabe aclarar que el escenario ha incursionado desde hace dos años en el tema de enfoque para personas con discapacidad visual y auditiva, pero aunque hemos ido incorporando algunos elementos en el museo, sobre todo en la mediación, este es el momento de apostarle más fuerte a esto con la intención de que nuestra oferta científica y cultural acoja a muchos más públicos. 

¿Cuál será el presupuesto a invertir en esta remodelación y que fecha se proyecta para el inicio de este proyecto?

CM: esta fase del proyecto tiene una duración de seis meses, es la formulación del libro blanco (nombre que recibe el documento de planeación del museo), es decir toda la proyección de lo que será el museo, probablemente la remodelación será el próximo año iniciando el 2021 y el presupuesto de inversión en este proyecto estará alrededor de los 1.200 millones de pesos. 

¿Qué se tiene planeado para los visitantes mientras se realiza la remodelación?

CM: el objetivo es que esta renovación debe tener un alcance de todo el Planetario, entonces va a ser remodelación por fases. Esto es muy importante, el cómo estará planeada la remodelación, porque la idea es no cerrar todos los espacios al público, sino crear una experiencia en la que se vaya abriendo el museo por pequeñas fases. A pesar  de que renovaremos todo el concepto, la intención es que la gente pueda seguir visitandonos sin que esto afecte la circulación de las personas por el escenario. Asimismo se planea que durante esta remodelación, el escenario cuente con una exposición temporal que nos permita hacer el tránsito entre esos procesos de renovación. 

La importancia de los museos en la ciudad

Finalmente, teniendo en cuenta la importancia del componente museográfico en la renovación del Museo del Espacio que  proyecta su ejecución aproximadamente en seis meses. Catalina Rojas da su postura sobre lo que significarán los museos en la época post pandemia; pues como seres antropológicos los seres humanos tienen una afinidad con la existencia física y el contacto, desenvolviéndose como seres sociales.  

Esta es una oportunidad que los museos vienen desarrollando, mejorando sus plataformas, haciendo vínculos y generando estrategias diversas en torno a otros ambientes, planteandose estrategias de acercamiento a otros territorios y otros públicos que no eran  los habituales de sectores tradicionales como el turismo, el sector educativo, sino que aquí ya se piensa el cómo y se cuestiona hacia donde se quieren abordar las exposiciones,  mediante la construcción teórica de conocimiento y transformación de las diferentes ciencias al interior del museo. 

“La definición de museo es un escenario neutral, que lo que permite es ampliar un poco  la visión; y pensando a futuro o la situación actual, nos cuestionamos cómo mantener ese vínculo con las poblaciones y comunidades desde los otros ámbitos, más allá de lo virtual, eso trasciende un poco más ante las relaciones, el espacio y demás. Claramente  y respondiendo ante la pandemia se han sacado una cantidad de artículos que hace ver esto como una crisis, pero yo pienso que más que verlo como una crisis, es una oportunidad de revaluar el sector como un potencial que va a permitir trascender lo físico hacia esa construcción de saberes, hacia esa información, comunicación, procesos de divulgación y mediación, que implica ampliar la noción de vínculo con el objeto”, concluye. 

Es así como el nuevo museo se está pensando como un  escenario dinámico, con una novedosa exposición museográfica en la que confluyan varios tipos de lecturas y donde los módulos no sean estáticos, sino que puedan configurarse para reinterpretarse de varias maneras.

Tras el proceso, el Museo del Espacio del Planetario de Bogotá, será un espacio renovado, ajustado a los necesarios procesos de vigencia, que ofrecerá una exposición flexible e interactiva en línea con los más altos estándares de la museografía internacional.

Por Lina Vásquez 

 

 

 

 

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